Archive for the 'Crónica' Category

27
May
09

SIMPLEMENTE… LALAY

SIMPLEMENTE… LALAY

LALAY

Muchos me preguntaron ¿Por qué  deseaba escribir sobre ella? ¿Por qué no escribía sobre chefs de la ciudad?, la verdad es: para qué escribir sobre chef desconocidos por mí, si en la Colegiatura hay profesores que saben mucho más que cualquier otro, y tienen una gran experiencia en el arte de la cocina.

María Adelaida Uribe Uribe mas conocida como “lalay” nació en Medellín, realizó estudios de Hotelería y Turismo en el “Colombo-Europeo”, a los cuatro años de haber culminado sus estudios, viajó a Philadelphia donde estudió ingles año y medio, para luego iniciar la carrera de gastronomía en “Restaurant school”, al preguntarle si ese había sido su gran sueño, ella simplemente me contesto “yo solo quería estudiar esto porque era mi hobbie”.

Al terminar su carrera volvió a Medellín, y al descubrir que cocinar la apasionaba, tuvo varios restaurantes en sociedad,  lo que la hizo darse a conocer fue su impecable atención , ya que siempre estaba pendiente de todo lo que pudieran necesitar sus comensales , desafortunadamente estando en uno de ellos ocurrió el atentado de la bomba en el Parque Lleras, donde me cuenta todavía con temor “me salve porque hacia tres minutos que yo había bajado a la oficina, por eso gracias a Dios no me paso nada”, desde aquel suceso adquirió fobia al Parque Lleras, así que solo pudo soportar dos meses  en Medellín; vendió todo y se fue para Europa.

Inicialmente estuvo en Madrid donde trabajaba en una pastelería y recibía un buen sueldo, pero simultáneamente trabajaba en un restaurante sin recibir salario, su meta era hacerse conocer para conseguir un mejor trabajo, y lo logró; luego de ocho meses de trabajar en Madrid y por su excelente desempeño en la labor de cocinera, consiguió un trabajo de chef privada en un barco.

Allí duro cerca de dos años y medio, su trabajo consistía en preparar las comidas de los ocupantes del barco, era fácil cuando no había invitados, ya que le tocaba todo: cocinar, servir y lavar sola no tenía ayudantes; aunque confiesa que nunca le ha gustado tenerlos, dice: “nunca hacen las cosas como uno las necesita”.

Luego de 6  meses de estar navegando, inició una relación con el capitán del barco, fue algo inolvidable, aunque con un final poco agradable, en uno de los viajes por el Atlántico llegaron a Cartagena, donde el capitán se dejo cautivar por otra colombiana y allí culmino esta relación.

Luego de viajar por el Mediterráneo varios meses llegaron a Egipto, donde decidió renunciar, porque no se sentía bien y tampoco podía salir del barco, por motivos de seguridad, así que prefirió devolverse a Colombia.

Al llegar a Medellín, fue contactada por Óscar Pérez, profesor de la Colegiatura Colombiana, quien la recomendó para el  trabajo de profesora de frutas y vegetales, y por su excelente desempeño, le ofrecieron dictar también Condimentos y Cocina fría.

Simultáneamente, empezó a dictar clases de cocina en la casa de su mamá, pero era un poco incomodo porque no tenia el espacio adecuado para sus alumnos, entonces decidió comprar un apartamento y remodelar la cocina para así poder dictar en un mejor espacio y ambiente de cercanía sus clases.

Sus clases consisten en brindar a sus alumnos una entrada, un plato fuerte y un postre, todo lo prepara en el momento, nada ha sido preparado con anticipación, así que los alumnos si tienen cualquier inquietud se resuelve de inmediato, las clases son muy agradables y todos se divierten mucho , esto hace que todos deseen volver a vivir esta experiencia.

lalay en clase

Definitivamente Lalay es una profesora que sabe conocer y analizar a sus alumnos, ya que apoya y aconseja ante cualquier dificultad, eso es lo que la hace diferente de los demás profesores, porque nos hace sentir más seguros y capaces al brindarnos su amistad y confianza.

 

27
May
09

royal thai

imEN CARO

Royal Thai, proporciona al comensal, una experiencia única, que deleita los sentidos y nos transporta a una cultura llena de aromas, colores y sabores, típicos de la cocina tailandesa.

 

Este restaurante es nuevo en la ciudad de Medellín, pues cuenta únicamente con dos semanas de inauguración y se encuentra ubicado en la vía primavera, exactamente en los alrededores del parque Lleras.

 

imEN CARO

 

Al llegar al establecimiento fui recibida por un mesereo de agradable e impecable presencia, el cual vestía un uniforme de pantalón negro, camisa blanca y por supuesto un delantal con el logotipo del restaurante, que en conjunto le daba un toque de sutileza pero a la vez de mucha elegancia y glamour; al dirigirme a la mesa el mesero me expuso que tenia dos opciones de acomodamiento, las cuales eran muy simples: dentro o afuera en la en la terraza, obviamente elegí la terraza por su espacio, ambiente y para hacer mas grata mi visita en compañía de las luces de la hermosa zona rosa.

 

Camino a la mesa pude observar detalladamente como cada objeto, color y aroma del lugar hacían juego con el concepto del restaurante, el cual me envolvió y transporto a un continente distinto, entre budas de oro, velones rojos, y piezas típicas de las regiones asiáticas.

 

 

A la hora de ordenar el mesero me entrego la carta, que por cierto, sus colores y letra cursiva combinaban a la perfección con el tipo de comida, de igual manera la carta describía con claridad y exactitud los ingredientes de cada una de las recetas.

imEN CARO

Como es normal, la cocina tailandesa es, quizás, una de las más desconocidas del continente asiático, Caracterizada por su riqueza de sabores y una gran gama de ingredientes; sus platos se destacan por las exquisitas verduras, la presencia de hierbas poco comunes y el sorprendente sabor de las frutas exóticas; Paralelamente al arroz y los curry se multiplican en este tipo de cocina, dando un extraordinario y fino sabor a los ingredientes.

 

Elegir fue un poco difícil ya que la carta estaba conformada por una gran variedad de entradas, platos fuertes y deliciosos postres; además bebidas inigualables, tradicionales de esta exótica pero exquisita cocina. Cuando a uno se le pide describir la comida tailandesa, la respuesta suele ser “picante y especiada”. Lo cierto es que no hay un único adjetivo para describir el sabor característico de sus platos, propio de una combinación entre sal y pimienta, curry y raíz de cilantro. Es precisamente esta mezcla de aromas la que convierte al cerdo asado o al pollo frito en dos platos completamente distintos a como los conocemos en Occidente.

 

Ahora bien, al llegar a este restaurante se puede pensar que es costoso, he impagable, pero para noticias gratas, sus precios oscilan ente $12.000 y $22.000 pesos plato, además estos pueden ser modificados a gusto personal pues, como su dueña bien lo dice, “en el Royal Thai estamos para satisfacer las necesidades de nuestros cliente”, pero obviamente sin perder el toque característico de esta comida.

 

 

Al ordenar me deje tentar por un exquisito arroz frito, acompañado de mariscos, vegetales al wok y pequeños trozos de piña, la cual le daba un delicioso sabor agridulce al plato; La presentación de este no pudo ser mejor pues el arroz venia servido sobre una piña caliente que lo impregnaba.

 

Fue muy grata la velada ya que la música de origen oriental acompañaba a la perfección la comida, y hacia de mi cena un ambiente mas acorde y a la vez una experiencia gastronomita inigualable.

 imEN CARO

Al pedir la cuenta, se me acerco nuevamente el mesero en compañía de la dueña, consultándome mi opinión acerca del lugar y ofreciéndome sus servicios en una nueva oportunidad; fue muy agradable de su parte ya que es grato para el cliente sentir que su opinión tiene importancia para el restaurante, por lo que le agradecí su amable y excelente servicio.

 

En resumen este restaurante cumplió mis expectativas, dándome a conocer la comida tailandesa y sus distintas presentaciones, en un ambiente propicio y acorde al concepto del lugar.

por: Carolina Hernández Arango

27
May
09

Investigacion gastronomica del Valle del Cauca

Por: Jorge Daniel Henao

VALLE, COCINA Y TRADICION

INTRODUCCION:

El Valle es un departamento situado en el suroccidente del país. Limita al norte con los departamentos de Chocó y Risaralda, al oriente con los departamentos de Quindío y Tolima, al sur con el departamento del Cauca y al occidente con el Océano Pacífico. Su capital es Santiago de Cali.

Los orígenes de la cocina vallecaucana se desarrollaron en el centro del Valle, más concretamente Buga, municipios aledaños y grandes haciendas hasta llegar a Cartago; el Sur del Departamento, fue claramente influenciado por la cocina del Cauca Grande, que tuvo como centro Popayán. Este fenómeno se debió a que la región vallecaucana fue y sigue siendo una región agrícola por excelencia y los primeros habitantes de origen español eran grandes terratenientes quienes con sus esclavos lentamente fueron colonizando esta vasta tierra.

La gastronomía vallecaucana una de las más ricas y diversas de toda Colombia. Gusta de excelentes exquisiteces en todas sus delicadas recetas que son elaboradas por las abuelas que a su vez transmiten sus conocimientos a su familia para conservar esta tradición que es y será ancestral. En la cultura gastronómica del Valle se encuentran platos típicos de la cultura Afro colombiana y España, este fenómeno de apropiación se debe a que en algunos lugares se ha impuesto otra cultura desde la época de la conquista. También cabe resaltar la importancia de la cercanía de las costas las cuales con su inmensa variedad de ingredientes forman parte fundamental de muchos de los platos de la cocina vallecaucana.

PRINCIPALES PLATOS DE LA GASTRONOMIA VALLECAUCANA

 

Amasijos y Principios

Bebidas

Dulces y Postres

 

 

 

Platos y Sopas

 MI VIAJE, MI EXPERIECIA, MI RESULTADO 

 

GINEBRA, SANCOCHO Y ALGO MÁS:  


El día Domingo cinco de abril di comienzo a un breve pero interesante recorrido por la gastronomía valluna. A eso de las once de la mañana  partí desde la ciudad de Buga con dirección a la ciudad de Ginebra ampliamente conocida por ser la cuna de dos de los platos más representativos de la gastronomía vallecaucana como lo son el sancocho de gallina y el atollado. Al ir acercándome a la ciudad poco a poco se empiezan a ver mas y mas restaurantes, la mayoría de ellos fincas antiguas o casonas viejas pequeños recuerdos de la época colonial.

Una vez en la ciudad pase junto al parque principal lugar de reunión de la gran mayoría de los habitantes de Ginebra pues además de ser el único parque, a su alrededor se pueden encontrar pequeños locales comerciales dedicados a la venta de comida, muy apreciados por los residentes y visitantes. Aquí podemos encontrar desde un buen pandebono hasta una dulce y chiclosa melcocha elaborada con melao de panela.

Sin más demora continúe con mi recorrido buscando lo mejor de la gastronomía valluna. Tome rumbo hacia las afueras de Ginebra más exactamente hacia la salida norte rumbo al “restaurante La Albania” ampliamente conocido por su sancocho de gallina considerado uno de los mejores de todo el Valle.

Al llegar lo primero en apreciar es que se trata de una hacienda colonial muy grande hecha restaurante pero que ha mantenido su estructura original. También cuenta con amplias zonas verdes y juegos ideales para los niños, puesto que el restaurante está pensado para no solo servir comida sino para ser un espacio de diversión y relajación para grandes y chicos.

El restaurante cuenta con capacidad para atender más o menos para unas 300 personas y su especialidad es la comida típica de la región. Al llegar fui atendido muy amablemente por uno de los meseros quien me condujo a la mesa; lo primero que me sirvieron fue unas tostadas de plátano y unos hojaldres acompañadas de un ají pique suave y un hogao. Como entrada pedí un aborrajado, preparación hecha con un plátano muy maduro y queso doble crema pasados por un rebosado de harina y huevo la cual en lo que a mí concierne tenía un sabor excelente y equilibrio perfecto entre el dulce del plátano y el salado del queso. Como plato fuerte ordene un sancocho de gallina, uno de los máximos exponentes de la cocina típica valluna y que cuenta con una nutrida historia y tradición. Desde la época colonial hasta la actualidad la receta heredada de  generación en generación por las mujeres cocineras quienes las guardan celosamente como tesoros invaluables pero que dichosamente cocinan para un amplio público que va desde la persona más humilde hasta la persona de estrato más alto pues nadie puede resistir al encanto de un buen plato de sancocho.

Al terminar el almuerzo tuve la oportunidad de visitar la cocina del restaurante, mi primera impresión fue de asombro pues la cocina es muy grande y la mitad es al aire libre pues todo es hecho como  en las cocinas de antaño, en fogón de leña uno de los secretos para lograr un sabor tan exquisito en la comida. También logre hablar brevemente con una de las cocineras quien lleva toda su vida cocinando, su nombre Helena una mujer de de mas o menos cincuenta años y gran parte de ellos dedicados a la cocina. Aunque su conocimiento es totalmente empírico y basado en las enseñanzas de su madre y abuela posee un inmenso conocimiento obtenido solamente por generaciones dedicadas a tan maravillosa labor.

 se aproximaban las tres de la tarde y ya era hora de partir, pero no sin antes dar las gracias por tan enriquecedora experiencia y siempre con el ansia de poder volver a tan agradable lugar.

 

 

CALI, SALSA Y COCINA:

 

La ciudad de Santiago Cali, capital del departamento, ampliamente conocida por ser la capital mundial de la salsa, es el hogar de muchos de los mejores y más variados restaurantes no solo del valle del cauca sino también de toda Colombia. En ella se pueden encontrar todos y cada uno de los platos de la gastronomía valluna.

Considerada como uno de los principales epicentros gastronómicos de Colombia ya que en ella se está gestando gran parte de lo que se denomina “la nueva cocina colombiana” que cuenta con chefs de la talla de Catalina Vélez e investigadores tan comprometidos y conocedores del tema como lo es Carlos Ordoñez toda una eminencia en cuanto al tema.

En mi recorrido por el valle tuve la oportunidad de visitar la galería Alameda principal plaza de mercado de Cali, donde comí el que es considerado el mejor ceviche de todo Cali. Para sorpresa mía solo se trataba de un humilde puesto ambulante cuya propietaria era una señora  llamada Andrea de más o menos unos cincuenta años quien muy amablemente me atendió y sin lugar a duda fue el mejor ceviche que me he comido en mi vida. Esta preparación logro cautivar mucho mi atención pues me no dejo de preguntarme él como algo tan sencillo como mezclar cebolla, cilantro, camarones, limón y salsa de tomate puede llegar a convertirse en algo tan delicioso y lo primero que viene a mi mente es la frase “a veces las mejores cosas de la vida son las más sencillas”

Continuando con mi recorrido tome rumbo hacia el sur del departamento más exactamente a la ciudad de Jamundi hogar del mejor “cholado” de todo el valle. Esta preparación no es más que un poco de hielo molido con salas hechas de frutas y con trocitos de frutas y lecherita pero que ha logrado consolidarse como una de los favoritas de los vallecaucanos.

 

BUGA CIUDAD SEÑORIAL

 

Cuna de la gastronomía vallecaucana y mi hogar, es una ciudad mágica llena de historia y tradición. Es una de las ciudades más antiguas de Colombia, y según los historiadores tuvo cuatro fundaciones diferentes.

Cuna de la más importante empresa dulcera del valle la cual es “Dulces del Valle” dedicada a la elaboración de los más típicos dulces vallecaucanos como lo son el manjarblanco, el dulce quemado o el bocadillo de guayaba. Cuenta con más de 83 años de existencia y una nutrida herencia y tradición.

Al ser una ciudad mediana de más o menos unos ciento cincuenta mil habitantes en Buga se puede encontrar una variada oferta gastronómica, dentro de los cuales se destacan la chuleta de cerdo valluna, que no es más que una milanesa de cerdo pasada por un rebosado y frita todos los dulces del valle y la comida de mar, más exactamente de la costa pacífica vallecaucana.

Dentro de mi recorrido tuve la oportunidad tuve la visitar muchos restaurantes diferentes a los cuales mire desde una perspectiva diferente y en base a eso elabore una crítica gastronómica de uno de ellos la cual presentare a continuación.

 

MAR, TRADICION Y HERENCIA GASTRONOMICA

 

 

El restaurante “La Barra Marinera” localizado en la ciudad de Buga ha logrado plasmar en su carta, la esencia y el encanto de la región pacifica vallecaucana. Usando técnicas tradicionales y productos traídos directamente de la ciudad portuaria de Buenaventura, logra garantizar la frescura, calidad y un inigualable sabor en todas sus preparaciones.

El exterior del establecimiento es amplio y muy verde, además cuenta con una amplia zona de parqueo. El local es grande y cuenta con 15 mesas y una capacidad para atender unos 80 comensales. También cuenta con una parrilla dispuesta para aquellas personas que no gustan de la comida de mar.

El establecimiento en su interior cuenta con una estructura muy sencilla pero a su vez llena de pequeños detalles tales como anclas, flotadores, mallas de pesca, arpones, sogas, amarras y hasta un acuario con pequeños pececitos de agua salada oriundos del océano pacifico, logran dar a los comensales la sensación de estar cerca al mar.

La carta, es simple sin mucha elaboración pero bastante clara y concisa, en ella se pueden encontrar platos como la cazuela de mariscos, que es una preparación parecida a una crema elaborada con una gran variedad de frutos del mar. También encontramos otras como la corvina, el pargo o los langostinos gratinados, y también algunas no tan conocidas como el  tamal de piangua, todos estos grandes exponentes de la gran cocina de la región pacifica vallecaucana.

El servicio en general es bueno, aunque a la hora de servir la comida es un poco demorada. Mi elección para ese día fue pedir de entrada unas tostadas con hogao y ají picante, algo bastante habitual en la gran mayoría de los restaurantes vallunos. Su sabor era bueno aunque estaban un poco blandas pero las salsas lograban con su sabor disimular este problema. Mi plato fuerte fue una cazuela pacifico, máxima exponente de la cocina tradicional del pacifico vallecaucano, en ella se fusionan muchos de los ingredientes indispensables en dicha cocina tales como los camarones, langostinos, almejas, corvina entre otros. Su sabor era bastante bueno, los mariscos estaban perfectamente cocidos y el punto de sal era el indicado.

Dicen que la mejor manera de saber que tan limpio es un establecimiento es mirando su baño y su cocina, cosa que hice pues quería asegurarme de que tan aseado era. Era tal y como le esperaba “impecable” a la altura de un buen restaurante.

En general la idea y el concepto del establecimiento son muy buenos puesto que el único de su tipo en toda la ciudad dándole cierto grado de exclusividad, pero sin ser desmesurados en sus precios, pues que estos oscilan entre los seis mil y 40 mil pesos dando a los comensales una gran opción de donde escoger.

FUENTE BIBLIOGRAFICA:

tomando como base pequeños fragmentos escritos:

COMIDA PARA LA VIDA, DE ESPERANZA MEJIA

BOCADOS, COMIDAS Y SABORES DEL VALLE DEL CAUCA, DE HERNAN CARDONA

LAS MATRONAS Y SUS PLATOS TIPICOS, DE ESPERANZA MEJIA


RECUENTO FOTOGRAFICO

27
May
09

Royal Thai, verdadera comida tailandesa

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por: Daniela Escobar Giraldo

Por primera vez en Medellín encontré un restaurante que desde el exterior transmitiera con tanta fuerza la cultura thai. Desde afuera se percibe un lugar tranquilo, cómodo y acogedor.  A simple vista se ven las paredes pintadas de rojo, las lámparas acomodadas en lugares específicos en donde proyectan una luz muy sutil que crea una atmosfera de tranquilidad y relajación.

 

El interior  hay continuidad en el  diseño y  armonía en su organización.   Se pueden ver las mesas y las sillas de color oscuro distribuidas de una manera que garantiza que  los comensales se encuentren cómodos y tranquilos. En el centro de las mesas hay una vela que hace del lugar un sitio romántico y pacífico. De fondo se puede oír una música tranquila que se relaciona con esta cultura.

 

El servicio del restaurante realmente me sorprendió. Desde que el comensal entra por la puerta, el mesero lo recibe de una manera muy amable y cálida. Llevan la carta y ofrecen ayuda para explicar cualquier inquietud sobre los platos. También en el restaurante se encuentra la dueña y chef principal, una mujer  de descendencia tailandesa, que va de mesa en mesa saludando y chequeando que sus clientes encuentren satisfacción en la experiencia que el Royal Thai ofrece.

 

Esta clase de atención realmente me conmovió ya que me hicieron sentir tanto a mí, como a mis acompañantes,  importantes y especiales. Desde que recibimos la carta el mesero se mostró muy preparado, siempre dispuesto a ayudarnos con cualquier duda que tuviéramos; también ofreció su ayuda para hacer sugerencias y nos explicó en que consistía la mayoría de los platos expuestos en la carta. Con la chef del lugar también me sentí muy a gusto. Me pareció de muy buen gesto de su parte que al finalizar la comida pasara por mi mesa preguntándonos como nos había ido con los platos y pidiéndonos nuestras sugerencias sobre el servicio, la comida y el lugar en general. Se mostró siempre muy amable y cordial, y aunque su lengua nativa no era el español ni el inglés, trató de comunicarse con nosotros de la mejor manera posible.

 royal 3                                                  

La carta del restaurante incluye rasgos propios tailandeses,  acompañando la propuesta de platos con los colores, los gráficos y un tipo de letra que evocan lo más representativo de la cultura thai.  En la mayoría de las preparaciones del menú hay ingredientes como el arroz, las verduras y las salsas con sabores exóticos y muy fuertes. También se encuentran variedades de salteados y en las opciones  postres no pueden faltar las frutas.

 

Cuando llevan los platos a las mesas, se ve un contraste de colores magnifico en donde el plato pasa de ser solo un alimento a convertirse también en una obra de arte. Los platos llegan calientes a la mesa, expelen olores que invitan al comensal a probar la comida y a deleitarse disfrutándola.  

La mezcla de sabores y texturas es exquisita, se ve que los ingredientes utilizados han sido bien manipulados y que los cocineros tienen alguna clase de experiencia y técnica que se nota en el producto final: los platos.

 

Al finalizar, los comensales se ven realmente satisfechos por haber tenido la oportunidad de disfrutar de un buen plato y de haber estado en un lugar como Royal. En mi experiencia personal quedé muy complacida este nuevo restaurante, ya que desde el exterior y en la decoración del restaurante se ve la temática de esta cultura; la thai, y también se ve reflejada en la comida y la presentación de sus platos.

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27
May
09

La cocina del Trifásico

POR Juan David rodríguez N.

Cuando llegamos Simón y yo al trifásico nos recibió su dueño con un saludo muy fraternal, un hombre de edad que pintaba ya algunas canas y un bigote blanco alargado, muy chapado a la antigua, pero en fin un hombre muy caluroso y que nos hizo sentir realmente como en casa, cruzamos algunas palabras con él sobre su vida y el origen del restaurante y al transcurrir un rato conversando, comenzamos a hacer nuestro trabajo.

Le hicimos una pequeña entrevista a don Carlos, donde nos llevo por todo el sitio, voy a enfocarme en lo que vi en la cocina, que es lo que a mí me interesa, porque tiene mucha diversidad de personal y distintas formas de elaboración de un platos, además muestra el origen de nuestra mesa colombiana.

La cocina del trifásico es muy antigua en ella se encuentran las clásicas baldosines blancos y cuadradas por toda la pared, no muy limpias la verdad, unas grandes estufas, cuatro o cinco cocineras y ollas repletas de comida, Me recibió en la cocina la señora Ana, una de las cocineras de este restaurante, me mostró y me explicó algunas de las cosas que estaban preparando, las inmensas ollas de arroz, de frijoles, los chicharrones listos para fritar, y muchos otros elementos que ellos sirven en sus platos, hacían parte de esta cocina.

Estas señoras de la cocina son señoras muy Antioqueñas, que viven esa cocina desde que nacieron, su conocimiento y técnica es algo que aunque no se ve muy estético es muy desarrollado en ellas, además el calor con el que me recibieron, me hizo sentir muy bien, aunque no probé nada de lo que preparaban me imagino que estaba delicioso.

Mi visita por la cocina no fue muy larga cinco o diez minutos como mucho, pero fue algo muy chévere, en ese momento ya habíamos acabado nuestro video, nos despedimos el señor nos ofreció una limonada, la tomamos y con un apretón de manos salimos del trifásico, muy contentos por la experiencia vivida.

26
May
09

Una mirada a los restaurantes “POPULARES”

DSC02500Por: Carlos Andrés Herrera Montañez

Cuando se habla de restaurantes populares se puede pensar que estos establecimientos son de un nivel bajo y que son exclusivos de la clase media-baja. Pero cuando entramos en estos sitios encontramos que entre su clientela hay todo tipo de personas, desde el mecánico hasta el ejecutivo de mando medio.  Además, se ubican a lo largo de toda la ciudad, desde las zonas más exclusivas, hasta zonas de estrato 2 y 3.

A pesar de haber tantos restaurantes de este tipo en todas las zonas de la ciudad, todos conservan un estilo muy similar, sus precios oscilan entre $5.000 y $8.000 pesos, pues el coste de su menú depende de muchas cosas que van desde el lugar en el que están ubicados hasta la calidad del plato que se ofrece.

La carta de los denominados ejecutivos es muy simple, yo diría que mas que una carta es un menú preestablecido al que normalmente llaman “menú del día”, aunque en algunos sitios también  ofrecen los llamados “platos especiales” en donde simplemente se cambia la proteína animal por una de mejor calidad o por otro tipo de cocción especifica.

El menú del día está compuesto en todos los restaurantes populares por: una sopa, generalmente algo aguada pero muy gustosa, el arroz no puede faltar en ningún caso, también sirven una leguminosa a la que ellos llaman “entrada o principio”; además, el plato contiene alguna proteína animal que es generalmente muy delgada, todo esto acompañado por una ensalada simple (de lechuga, tomate y cebolla) y un vaso de alguna bebida.   Y todo esto por un precio tan bajo, es sin duda una gran opción en un país como el nuestro en el que encontramos serios problemas económicos, y es por esta razón que entre las doce del medio día y las dos de la tarde vemos estos restaurantes totalmente llenos.

Diariamente se atienden entre sesenta y setenta  personas distribuidas en aproximadamente quince o veinte mesas, que están repletas en las denominadas “horas pico”.

Al entrar en estos establecimientos a la hora del almuerzo lo que se vive es muy similar, un restaurante repleto, invadido por el ruido, gente de todo tipo y todo esto sucede en un lugar que antes era una casa que fue modificada para hacerla restaurante.  Cuando uno se sienta llega un mesero a atenderlo, él va sin ningún tipo de vestimenta especial, simplemente con ropa de calle, una pequeña libreta en la que anota el pedido y un carisma especial que lo hace sentir a uno bien. En otros lugares puede atenderlo  una señora, casi siempre de edad, con un delantal largo y con la misma libreta donde toma la comanda.

Tras esperar unos minutos llega el pedido, uno se encuentra con un plato que tiene un sabor muy agradable, pero nota que la carne es diminuta mientras que el arroz llena casi todo el plato. La bebida parece mas bien un agua saborizada y es servida en vasos pequeños. Pero por ese precio no deja de ser una gran opción pues no se puede esperar un gran plato a un costo tan bajo.

Todos debemos saber que aunque estos sitios no manejan los estándares de la alta cocina, son los restaurantes que mas frecuentan las personas en nuestro país, pues en muy pocos casos una persona en Colombia está dispuesta a pagar más de $10000 pesos por una comida por más elaborada que sea.  Tal vez no es por problemas de gustos si no mas bien es un problema social que se vive internamente, en donde el dinero se reparte entre unos pocos y gran parte del pueblo recibe pagos que parecen un insulto a su trabajo; es por todo esto que no debemos desconocer que estos lugares existen y los tenemos que visitar para aprender que es lo que se come nuestro pueblo.

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La cocina:

En uno de estos restaurantes me permitieron conocer su cocina y estar durante un servicio de almuerzo. Llegue a la cocina a las once de la mañana aproximadamente, en ese momento se estaba alistando todo para el servicio y se finalizaban algunas preparaciones.

Mientras las dos señoras que trabajan en el lugar finalizaban todo para el menú del día, otro cocinero al que llamaban “Don Eddy” se estaba encargando de arreglar unas carnes de res y de pollo para los clientes que ordenaran plato especial.

Los dos meseros encargados de las 25 mesas del lugar estaban revisando y secando todos los platos y los vasos para que al llegar la hora del servicio estuviera todo listo y en orden para optimizar el tiempo en el servicio, en ese momento yo les estuve ayudando a los meseros a secar y organizar todo, además también estuve sirviendo unos cuantos jugos para tener listos al llegar las 12 del medio día.

 A las 11:50 de la mañana llegó el primer cliente al que se le atendió muy rápido y con efectividad empezaron a llegar otros clientes progresivamente y a eso de las 12:30 el restaurante estaba lleno y el trabajo en la cocina era intenso.

Parecía una coreografía muy bien montada de la que todos participaban y me hicieron participe, yo estuve encargado de poner el arroz con un pocillo tintero en los platos y lo pasaba o los demás que se encargaban de completar el pedido de los clientes.

El trabajo más extenuante fue más o menos hasta la 1 de la tarde  donde otra vez se calmo todo, empezaron a llegar los clientes más despacio y esto daba un mayor margen de tiempo para montar los platos y tener todo listo.

Cerca de las 2:30  se estaba acabando la sopa a lo que le agregaron un poco de agua para los clientes que faltaban por llegar que no eran muchos. Lo que quedaba se hacía rendir al máximo para que no fuera a hacerle falta nada a nadie.

Cerca de las 3:20 de la tarde llego el ultimo cliente del día los patrones se pusieron a hacer las cuentas del día, los meseros se encargaban del aseo del comedor y los tres cocineros adelantaban algo del siguiente día y hacían algo de aseo, a las 4:40 de la tarde acabaron de alistar lo del día siguiente se pusieron en la tarea de limpiar y arreglar la cocina. Alrededor de las 5 de la tarde me fui muy agradecido con el dueño del restaurante “Comidas rápidas las dos tortugas” por permitirme entrar en su cocina un día.

26
May
09

´´EL TRIFÁSICO´´: Un recorrido por lo típico y lo tradicional de la gastronomía antioqueña.

Por: Simón Agudelo.DSC03081

El Trifásico es un lugar muy reconocido en la ciudad de Envigado debido a la influencia que ha tenido como restaurante de comida típica en el Valle de Aburrá, que trasciende por más de 25 años de experiencia en el negocio de alimentos. Por esto decidimos realizar una visita a este acogedor lugar en el que además de disfrutar de deliciosas preparaciones típicas de nuestra región, también priman la atención y la amabilidad que va desde sus meseros, hasta su fundador y actual propietario: Don Orlando Montes.

Gracias a la buena atención del restaurante tuvimos la oportunidad de compartir unos minutos con su propietario el cual nos comentó acerca de él como persona y a la vez un poco de la historia de este tradicional lugar, que con sus 25 años de experiencia,  ha tenido la oportunidad de recibir a personalidades importantes de la ciudad e incluso del país como lo fue la visita del ex ministro de defensa Juan Manuel Santos  También el pasado mes de abril mientras se desarrollaba  la asamblea del BID,  el Trifásico tuvo la oportunidad de ser contratado para ofrecer a los comensales extranjeros sus  deliciosos chicharrones,  únicos en la ciudad, los mismos que han acompañado muchos otros eventos importantes, convirtiendo el restaurante en protagonista de la gastronomía de la región; comparado con negocios  de la talla de Andrés Carne de Res en Bogotá o Mezeler  y La Provincia en la Zona Rosa de Medellín,  tal y como aparece en el artículo ´´ Los elegidos´´ el cual hace referencia a los restaurantes más importantes con el título de ´´los más reconocidos´´.

El Trifásico está ubicado en el corazón del Municipio de Envigado, que con su ubicación y decoración del establecimiento, expresa una historia fascinante en la que los paisas nos sentimos identificados y acogidos.  Hace algunos días tuve la oportunidad de visitar el lugar con mi familia y para mí fue una experiencia bastante agradable.  Al ingresar fuimos atendidos por Chucho, un excelente mesero de aproximadamente 1.55 metros de altura, y con una apariencia que refleja cordialidad y atención;  fundador del Trifásico y que se ha convertido en un personaje fundamental en el personal del restaurante debido a su carisma y amabilidad que hace que todo cliente del trifásico se sienta como en casa.

En el menú podemos encontrar variedad de platos, según la necesidad del cliente como por ejemplo de entrada se puede pedir el chorizo, que viene acompañado de arepas bola, típicas de la comida antioqueña, el cual puede ser una opción para ordenar con alguien como entrada. Como bebida acompañante lo mejor que tiene el trifásico es el guarapo; bebida sencilla en su elaboración, pero con aquel toque único del trifásico y que nos recuerda el guarapo de casa antioqueña que siempre estaba como opción para acompañar el almuerzo.

Como plato fuerte a la hora de elegir en un restaurante típico mi elección generalmente es la carne de cerdo acompañada con una porción de fríjoles y arroz, y en este caso no fue  la excepción puesto que efectivamente tuve la oportunidad de pedir carne de cerdo con porción de fríjoles y arroz acompañada de patacón, tajadas de plátano maduro y arepa bola, y pienso que fue un plato muy agradable debido a que al igual que el resto de sus productos  en el trifásico siempre te ofrecen productos y preparaciones de la mejor calidad.

De esta manea el Trifásico se convierte en una propuesta gastronómica inigualable en la ciudad donde se puede disfrutar de lo mejor de nuestra comida antioqueña, en un espacio agradable y típico de la ciudad, con la atención que el cliente se merece, haciendo de este un lugar acogedor, agradable y especial.